AMR y AGV: la diferencia aparece en el flujo operativo
Elegir un robot móvil significa diseñar un flujo de materiales, incluidas rutas, prioridades y excepciones.
EN UN MINUTO
- Los AGV suelen seguir rutas definidas; los AMR ofrecen más flexibilidad de navegación.
- Recarga y transferencia de carga influyen en el ritmo operativo.
- La gestión de flota debe conectarse con los sistemas del cliente.
La ruta no es toda la operación
El trayecto entre dos puntos es solo una parte. Espera, recogida, entrega y disponibilidad de la estación también cuentan.
Cuándo importa la flexibilidad
Los entornos cambiantes pueden aprovechar navegación dinámica. Flujos estables pueden favorecer alternativas más simples. La elección depende de seguridad, espacio y costo.
Pruebe con el flujo real
Mida colas, intervenciones, transferencia y efecto sobre otras etapas. Incluya picos de demanda, obstáculos y recuperación de fallos.
El resultado del robot móvil aparece en el flujo completo, no solo en su velocidad.
Para seguir la conversación
¿Qué cuello de botella debería medir su empresa antes de automatizar?
